Hace ya algún tiempo que tengo en mente intentar preparar un maratón. Viendo alguna de las muchas que hay por España, en todas ellas colocan a los corredores en función de sus marcas previas.
Yo no he corrido ninguna, así que voy a tener difícil acreditar marca alguna 🙂
Pero también permiten hacerlo con tiempos de media maratón. Para ello el circuito debe estar homologado y la marca lograda debe ser hecha en los dos años previos al maratón. Así que buscando alguna no muy lejana que me viniese bien de fecha encontré la de Laredo y me inscribí a ella.
Lo que no había planeado era hacerme un esguince de tobillo dos semanas antes. Después de visitas al fisio y de estar 11 días totalmente parado, dos días antes de la carrera salgo a intentar correr 5 kilómetros. Durante los primeros metros casi tiro la toalla ya que el dolor era bastante agudo. Cuando el tobillo calienta el dolor iba a menos, así que completé el entrenamiento como pude.
El día antes de la carrera hice lo mismo. Otros 5 kilómetros probando el tobillo y sensaciones.
Y así llegó el domingo. Madrugón ya que la carrera empieza a las 9 y viaje hasta Laredo. Llegamos sobre las 8 y voy a por el dorsal. Vuelvo al coche, me cambio y rápido a la zona de salida para calentar. Como los dos días previos el tobillo se resiente, así que hago un calentamiento más largo que otras veces.
La idea que tenía en mente cuando me inscribí a la carrera era el de intentar bajar mi marca de hace 2 años, que fue la última que corrí una media maratón por asfalto. En su día hice 1h34’21» y yo creía que podría hacerla en hora y media. Para ello debería correr a 4’16» el kilómetro. Pero con el parón y con el tobillo en esas condiciones era una incertidumbre. Bien es cierto que pese a las molestias, el día antes probé a hacer un kilómetro a ritmo rápido y los dolores no fueron superiores a cuando rodaba a ritmos lentos.
Llegaron las 9 de la mañana y yo en la salida de la media de Laredo. No somos muchos inscritos (unos 600 para la media y unos 250 para la maratón). El circuito es completamente llano, muy adecuado para hacer marca. Para completar la media maratón hay que dar dos vueltas al circuito y para hacer el maratón 4.
Dividí la carrera en 3 tramos de 7 kilómetros. En cada uno de ellos debería hacer unos 30 minutos para conseguir terminar en tiempo.
El primer kilómetro, casi como siempre, salió más rápido: en 3’59». En este primer tramo apenas noto molestias en el tobillo. Únicamente se resiente cuando el terreno no es del todo firme y piso mal.

Los primeros 7 kilómetros los hice en 28’34». La media sale a 4’05″/km. Ya tenía un margen de más de un minuto. Habría que ver si en los siguientes tramos aguanto ese ritmo.
Recordando los tiempos de los cajones de la maratón de Sevilla (una de la que miré para hacerla en 2018), hay uno sub 1h35′ y el anterior ya es sub 1h28′. Si consigo hacer el tiempo esperado estaré en el sub 1h35′. Rebajar dos minutos me parecía mucho, pero viendo mi paso por el kilómetro 7 no me parecía tan descabellado.
Siguen pasando los kilómetros y pasamos por el muelle, un poco antes de terminar la primera vuelta. A lo largo de todo el recorrido Susi y Kira me dan ánimos. El ambiente de Laredo es muy bueno. Mucha gente por la calle apoyando a todos los corredores. Y llego a meta por primera vez. Mitad de recorrido, es decir, kilómetro 10,6 en unos 44 minutos (4’09″/km). Estaría justo en tiempo para intentar hacer sub 1h28′.
La verdad que físicamente me encuentro bien. El único miedo que tengo es cómo estará el pie con el paso de los kilómetros y cómo aguantaré los últimos kilómetros después de los 11 días parado.
Paso por el kilómetro 14 en 57’47» (4’08″/km de media), es decir, este segundo parcial de 7 kilómetros lo hice en 29’13», más lento que el primero. Ya veía claro bajar de hora y media, pero debería de apretar en el último si quiero intentar bajar de 1h28′.
Y es justo cuando las molestias del tobillo van a más aunque no hacen que tenga que bajar el ritmo. Trato incluso de aumentarlo algo en estos kilómetros motivado por los buenos tiempos intermedios que estoy haciendo.

Se acerca el final y veo que voy justo de tiempo. Hasta que llegué al kilómetro 21 tenía mis dudas. Éste llego en 1h26’31» (4’07″/km). Ahora ya sabía que conseguiría bajar, así que estos últimos metros me relajo y disfruto. Finalmente el tiempo neto es de 1h27’26» (4’09″/km) , rebajando así cualquier tiempo previsto. Entro en el puesto 113 (48 de mi categoría). Nada más llegar a meta me reciben Susi y Kira con una sonrisa.
Este tiempo me anima para quizás en 2018 intentar hacer un maratón de asfalto. Queda mucho tiempo para ello y primero hay que curar y cuidar el tobillo.
¡Nos vemos en la siguiente!