¡Vuelta al monte!
Después de la carrera de Somiedo (en la que ya tuve monte para unas cuantas semanas) volvía a tomar la salida en un trail.
La carrera era la Sobrescobio Trail Redes, segunda prueba de las tres que componen las Seronda Trail Series. Era mi primera vez tanto en la Sobrescobio Trail como en una prueba de las Seronda. Sobre el papel y viendo sus números, parece la más dura de las tres. 35 kilómetros y 4.500 metros de desnivel acumulado. ¡Casi nada!
Días antes estuve mirando junto a Susi si había lugares a los que pudiesen ir para seguir la carrera. En principo en coche sólo podrían acercarse a Ladines, que está a unos 3 kilómetros de meta. La idea era verla desde algún punto intermedio. Así que como la archiconocida ruta del Alba sale de Soto de Agues (que está a 2 kilómetros de la salida y meta) y que la carrera en el kilómetro 17,5 cruza la ruta, aprovecharían el día y harían las dos cosas. Esta vez además de Susi y Kira, irá Vero con ellas.
En los días previos había estado estudiando la carrera. La había dividido en dos partes. La primera parte hasta ese kilómetro, justamente el 50% del recorrido donde además estaba el avituallamiento. Calculaba hacerla en 6 horas y 10 minutos: 3 horas hasta la mitad y el resto hasta meta.
Por si la dureza de la carrera no fuese suficiente, el día antes leo en el Facebook de la organización que hay bastante barro. Y yo con resfriado… espero que todo esto no me pase factura.
La carrera
Madrugón de los buenos el domingo. A las 5 en pie. Ducha, desayuno, terminar de coger las cosas y a por Vero. Viaje de 40 minutos y a las 7:15 estábamos en Rioseco. Cojo el dorsal, me cambio y nos dirigimos a la zona de salida con 20 minutos de margen.
Paseando desde la zona de recogida del dorsal hasta la salida vamos viendo el pueblo. Parece un sitio muy bonito pero la pena es que aún es de noche.
Ya en la salida veo a Luis y Luci, compañeros del club y con los que no había coincido en ninguna carrera. Nos presentamos y nos hacemos una foto.
Nos deseamos suerte y nos vamos hacia posiciones de salida.
Me coloco de la mitad hacia atrás. Mi idea era no salir muy rápido e intentar ir controlando el ritmo. Cuenta atrás y junto con las primeras luces del día, salimos.
Primeros 800 metros por asfalto saliendo del pueblo. Giramos a la izquierda y empieza la fiesta. Subimos por un camino estrecho y voy adelantando posiciones. Poco a poco y sin forzar, intentando guardar fuerzas que esto va a ser muy largo. Seguimos ascendiendo y a nuestra derecha nos queda el embalse de Rioseco. ¡Unas vistas espectaculares! Nos cruzamos con varios fotógrafos que carrera tras carrera están al pie del cañón animando y haciendo posible que tengamos recuerdos inolvidables de las carreras.

Atravesamos un bosque y continuamos en ascenso hasta llegar aproximadamente al kilómetro 5,5. El entorno es único. Pasamos un sendero con una buena caída hacia la izquierda que es mejor no mirar. En algunas zonas han puesto unas cuerdas para dar más seguridad. Paso esta parte corriendo pero con precaución y poco después llegamos al primer avituallamiento en el que recargo líquido para continuar la marcha.
Desde el kilómetro 8 hasta el 11 de nuevo una dura subida por un bosque para acabar en un alto en el que hacemos algo de cresteo sin peligro hasta llegar al pico Cogollu. En las zonas altas sopla el viento y la temperatura refresca.
Empieza una bajada, primero por zona pedregosa, luego sendero y finalmente pista. Así llegamos al segundo avituallamiento en el que recargo líquido y como un poco de plátano y chocolate. Nueva subida y empieza una bajada larga, que nos llevará hasta mitad de carrera. Noto que muscularmente no voy nada fino y empiezo a sentir un pinchazo en la rodilla izquierda.
Comienzo a ver gente y eso quiere decir que el avituallamiento está próximo. Levanto la cabeza y veo a Kira saltando hacia mí. ¡Qué contenta se pone siempre al verme! Recargo agua y hablo algo con Susi. Bueno.. más bien me habla ella y me da ánimos. Le digo a Kira si viene conmigo y se pone a tirar como una loca? Respecto al tiempo voy algo mejor de lo previsto: 2 horas y 50 minutos por lo que he rebajado 10 minutos el tiempo que había estimado. Si sigo así podría hacer la carrera en 6 horas pero aún me quedan más de 17 kilómetros y 2.200 de desnivel y ya noto el dolor en las piernas.
La segunda parte de la carrera se inicia con una subida casi constante hasta el kilómetro 22. Trato de correr en ciertas zonas pero la mayoría la hago caminando, intentado no bajar mucho el ritmo. Una pequeña bajada nos lleva hasta el kilómetro 23,5 en el que nos encontramos el penúltimo avituallamiento. Lo aprovecho para pararme y comer algo. Nada más salir otros 3 kilómetros de subida que se hacen realmente duros atravesando un bosque con muchas zonas embarradas. El parque natural de Redes tiene paisajes maravillosos, pero a estas a estas alturas de carrera creo que ya no hay músculo que no me duela, y no se pueden disfrutar de la manera que me gustaría.
Llego a duras penas al último alto y punto más alto de la carrera perdiendo alguna posición y desde ahí se supone que todo hacia abajo. Ya no sabía si era peor seguir subiendo o empezar a bajar. Intento llevar un ritmo cómodo y sin forzar ya que los calambres están a la vuelta de la esquina.

Cruzamos un sendero con un montón de sube y bajas muy incómodo para correr y llegamos a una zona muy húmeda con piedras bastante resbaladizas. Tomo muchas precauciones en esta zona. No me quiero hacer daño por intentar ganar unos segundos que no me llevan a ningún lado.
Parece que por fin se termina la zona mala y entramos en una pista más ancha en la que se podría correr. Lástima que no tengas las piernas para mucha fiesta. Hago prácticamente sólo toda la bajada y llego al kilómetro 31,5 donde está el último avituallamiento. Veo a gente de protección civil con un corredor que supongo que esté sufriendo algún calamabre. Recargo líquido y escribo a Susi para decirle que estoy en Ladines, que en poco más de 3 kilómetros estoy en meta y que es posible que baje de las 6 horas y llegue antes de las 14:30.
Seguimos por la pista los últimos kilómetros hasta llegar a Rioseco. A lo lejos se escucha a Rubén, el speaker. ¡Qué ganas de llegar! Sigo corriendo lo que puedo y llego a la carretera. Tan sólo quedaban unos metros. Veo el arco y justo detrás están Susi y Kira esperándome. En esos momentos finales desaparecen los dolores y se sustituyen por felicidad.
Kira es la primera en recibirme con un salto. Luego Susi me da la enhorabuena por la carrera.
Muchas gracias por animarme, por apoyarme y por estar siempre conmigo.
Entré en meta 5 horas y 48 minutos después de empezarla en el puesto 93 de la general de 199 que conseguimos terminar y de 230 inscritos.
No es mi carrera más larga, ni en distancia ni en tiempo, pero creo que podría ser la más dura en relación kilómetros/desnivel. Muy contento después de finalizarla y de hacerlo en menos tiempo del esperado.
Muy buenas impresiones de mi primera Seronda. La organización ha sido muy buena, el marcaje perfecto y los voluntarios supermajos y animando en todo momento. Además el recorrido es precioso. Trail 100%
¡Nos vemos en la siguiente!
