Hoy era el día del Villa de Gijón. En concreto su 38ª edición. Casi nada..
Pese a que disfruto muchísimo más en el monte que en el asfalto esta carrera me gusta: prácticamente llana, con un buen ambiente y una distancia no muy exigente. Por eso ésta era la tercera vez que la corría.
En mi primera participación en el año 2014 hice un tiempo de 49:25 en recorrer los 11,3 kilómetros del recorrido.
Ya en 2015 bajé el tiempo en más de 2 minutos hasta dejarlo en 47:21. El objetivo de este año era intentar, si se podía, rebajar algo el tiempo.
La carrera empezaba a las 11:00, así que llegamos a Gijón sobre las 10 para recoger el dorsal. A las 10:30 quedamos los compañeros del club Correr Asturias en la salida para hacernos una foto y calentar.
También llega Susi a la salida y Antonio nos hace una foto.
Se va acercando la hora así que nos colocamos hacia el medio en la línea de salida. De repente la gente empieza a correr. ¿Ya ha empezado? Parece que sí, así que pongo el reloj en marcha y arrancamos.
Mi idea era intentar hacer los primeros kilómetros controlando el ritmo. Esta vez fue sencillo porque con el atasco que había, bastaba con ir esquivando corredores e intentando superarlos.
Los dos primeros kilómetros me salen a 4:07 min/km. Sé que si hago 4:10 de media al llegar a meta habré rebajado mi tiempo del año pasado, así que de momento todo marcha según lo previsto.
Intento marcar un ritmo constante y durante toda la primera parte de la carrera sigo adelantando corredores, sobre todo cuando la carretera se pone algo cuesta arriba. Será lo que tiene el entrenamiento de montaña…
Llega el primer avituallamiento y con él el kilómetro 5. Bebo un poco de agua y el reloj me marca los primeros 5 en 20:32. Sin duda voy mejor que otros años, no sólo por el tiempo, sino también por sensaciones.
Cruzamos toda la avenida Príncipe de Asturias para luego entrar a Gaspar García Laviana. Para llegar hasta aquí hemos subido unos metros, así que ahora toca terreno más favorable que me ayuda a hacer el kilómetro 8 en 4:00 minutos.
Hay mucha más gente viendo la carrera por esta zona y dando ánimos que siempre se agradecen.
Poco a poco pasan los kilómetros y sigo con un ritmo estable. Hago los primeros 10 kilómetros en 41:07, lo que para mí es mi mejor tiempo en esta distancia.
Estos segundos 5 kilómetros los hice en 20:35, casi idéntico registro que los 5 primeros.
Todo indica que salvo desgracia voy a hacer récord personal en esta carrera. Sólo queda poco más de un kilómetro, así que toca echar el resto.
El undécimo kilómetro lo hago por debajo de 4, concretamente en 3:59.
Poco antes de llegar veo a Pedro Pablo Heres haciendo fotos. En ella refleja la cara de esfuerzo que me supusieron estos últimos metros.

Quedan apenas unos metros y ya se ve el puente que nos lleva a Las Mestas. Aprieto los dientes y lo subo a tope. Adelanto a gente aquí y entro en meta haciendo un tiempo oficial de 46:18, llegando en la posición 223 de 1244, el 43 de mi categoría. He rebajado en más de 1 minuto el tiempo del año anterior. Muy contento por cómo han ido las cosas hoy. El próximo año volveremos.
¡Nos vemos en la siguiente!